CAÑADA STRONGEST (2/2)
EJEMPLO DE VALENTÍA Y AMOR A LA PATRIA


Mural conmemorativo a la guerra del Chaco
 


En 1932, inició la última guerra en la que Bolivia tuvo intervención alguna y desplazó efectivos militares para la defensa del territorio.

Al frente estuvo Paraguay, nación con la que Bolivia protagonizó la Guerra del Chaco, aquella que dejó miles de fallecidos, heridos y desaparecidos.

En la bitácora del Chaco hay muchos episodios. Dentro de ellos y las pocas batallas ganadas por Bolivia está la de Cañada Strongest, que además de ser uno de los máximos hitos del país, tiene una estrecha vinculación con el club The Strongest.

El Tigre en la Cañada
La Batalla de Cañada Strongest se dio entre el 10 y 25 de mayo de 1934, con un triunfo de Bolivia en un momento difícil para el destino de la patria.

Cuando estalló la guerra, The Strongest se puso a órdenes de las Fuerzas Armadas con un aporte de 600 hombres, todos miembros de la institución paceña.

Todos ellos fueron a la primera línea en la guerra, pero en diferentes frentes. De ese grupo, muchos stronguistas fueron enviados al Chaco Boreal, específicamente a Cañada Esperanza, lugar donde nació la Batalla de Cañada Cochabamba, más adelante rebautizada como Cañada Strongest.

Muchos se preguntarán el porqué del cambio de nombre. Ésta fue una determinación de los seguidores atigrados que formaron parte de esta batalla.

La estrategia boliviana dio resultado y un giro inesperado a la Guerra del Chaco, una contienda que hasta ese entonces iba en favor del ejército paraguayo y que dejó a las huestes guaraníes a sólo 100 metros de alcanzar los pozos petrolíferos bolivianos.

Al unísono grito de “Huarikasaya Kalatakaya”, que traducido del aymara significa “Rompe la piedra, llora la vicuña”, el grito de guerra atigrado ensalzó la moral del soldado boliviano.

En su gran mayoría, los stronguistas en la guerra fueron miembros de la institución atigrada: capitán Víctor Hugo Estrada Cárdenas, teniente José Rosendo Bullaín (+), teniente Lucio Vila (+), teniente coronel José Ayoroa, Carlos Constantino Noya, subteniente Carlos Zalles Guerra (+), Adrián Murguía Vargas, Pedro Escalante, Emilio Estrada (capitán del equipo), subteniente Severo Medrano, teniente Luis Peña, Luis Daza Aparicio, Hugo Gamarra, Alfredo Pascoe, sargento Lisímaco Gutiérrez (+), Julio Zuazo Quintanilla, Adolfo Díaz Romero, Gerardo Peláez, José Toro, Hugo Alípaz, Nils Galdo, Luis Cornejo, Froilán Pinilla y Renato Sainz, entre otros.

600 miembros del club The Strongest se enlistaron al Ejército de Bolivia el 21 de julio de 1932. Para aquel entonces, el club atigrado ya contaba con 1.500 socios.
Un sinfín de héroes nacionales cambiaron la negro y amarilla por el verde uniforme de la campaña en el Chaco.



Dejaron la pelota, dejaron la familia, el trabajo, por ir a defender a su Bolivia amada...
TERRENOS
The Strongest no sólo aportó con 600 soldados a la Guerra del Chaco, sino que se unió a la causa y dispuso su sede de las calles Colón y Comercio como la oficina de “La Correspondencia del Soldado”, lugar donde se prestó colaboración a prisioneros de guerra y familiares de los combatientes, tal como consigna la historia del club The Strongest en su página oficial.

Benito Sagárnaga, reconocido stronguista, estuvo a la cabeza de este emprendimiento.
Esta oficina permitió a soldados y familiares mantener contacto, además de colaborar gratuitamente a los solicitantes y facilitar trámites con las FFAA.

Este noble acto de patriotismo, sumado a la de la Batalla de Cañada Strongest, llevó al Gobierno de aquel entonces a otorgar al Aurinegro los actuales terrenos de la calle Yungas y avenida Illimani, lugar donde funciona actualmente la escuela de fútbol de The Strongest y que se convierte en un gran patrimonio y legado de la gloriosa victoria boliviana en la Batalla de Cañada Strongest.

HISTORIA DEL FÚTBOL BOLIVIANO. CARLOS MESA GISBERT

“En la sangrienta Guerra del Chaco que enfrentó a Bolivia y Paraguay (1932-1935), uno de los episodios heroicos para las armas bolivianas, fue la defensa de la Cañada Strongest. Uno de los jugadores atigrados de entonces participó en el combate y, para alentar a sus compañeros, disparaba su fusil con el grito de “¡Huarikasaya…!”. Por eso el nombre del club quedó para siempre en la historia. Un grupo de hinchas y un jugador atigrado que defendieron con éxito una posición boliviana, rebautizaron el lugar denominado originalmente Cañada Cochabamba por el de Cañada Strongest”

“PRISIONERO DE GUERRA”. AUGUSTO GUZMÁN (1967: 14-17)

“No tengo más interlocutores que el coronel y algunos clases. Converso con éstos. Enuncio simplemente: Cañada Strongest. No hace dos meses de la famosa batalla librada en ese lugar. Nuestro ejército recogió en ella los laureles que reanimaron en retaguardia la agachada esperanza de la victoria final(…) Llegamos molidos por los sacudones a Cañada Strongest y la impresión del peligro se hace presente por el solo hecho de haber llegado. Descendemos a la indicación de un teniente que es el comandante del fortín”

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